Cumplenata (Parte I)






Las sorpresas con amigos a juego son lo más. 

Cementerio de farolas



Como soy torpe por naturaleza y suelo sembrar el caos a mi paso, siempre he sentido la tentación de dar pagana sepultura a todo bicho no viviente que cae en mis manos y luego de ellas y, por lo que veo, no soy la única. Qué grato y narcótico me resulta constatar que lo que pensaré mañana ya fue pensado ayer.    

Verano


Voy a tener que replantearme mi animadversión por el periodo estival...  

Sin disfraz






De un tiempo a esta parte, dar una patada a una piedra ha dejado de tener gracia, porque bajo las rocas se retuerce un bullicioso enjambre de sabedores de todo y hacedores de nada. El que no es economista a tiempo parcial y sienta cátedra en la barra del bar dando la martingala a todo aquel que tenga orejas, coge la cámara y se siente Cartier Bresson; los hay que diseñan adefesios surtidos que colocan sin pudor en la plaza del mercado de otros ciegos que se piensan tuertos, los hay que pintan la mona con brocha gorda o que pretenden publicar sus listas de la compra sin haber juntado la "p" con la "a" en su puñetera vida...  Sin duda alguna las abuelas del mundo han dejado de cumplir su ancestral función y cada uno se autoetiqueta la frente como le viene en gana al son de los aplausos de la cla de turno. Y mientras todo esto ocurre, una inmensa minoría de humanoides, tan raritos como conscientes, sólo queremos arrancarnos cualquier tipo de cartelería (ardua empresa la de vivir en los pronombres), sentarnos frente a una cabra y existir como lo haría un peñasco, con sencillez.     

Tejer en verano...



... para estar calentita en invierno.

Morrissey


Abrir la ventana del hotel y darme de bruces con la Fontana di Trevi podría haber sido lo más de lo más de no ser porque, al caer la tarde, me esperaba el plato fuerte del viaje: Morrissey y su camisa desbocada. Es una pena que Blogger no me permita subir los vídeos del concierto, porque fue una risa ver cómo los romanos, más calientes que el asfalto de Georgia, se lanzaban como auténticos tarados al escenario para tocarle el tupé al de Mánchester y eran placados uno a uno y sin piedad por unos gorilas que ríete tú de Maguila... 


Inspiración


Este planeta de chalados está muy necesitado de seres humanos felices y generosos.

Charlotte & Connan




Mientras el personal se ponía de opio hasta las orejas...

Libre


¿Y ahora qué? De momento, me voy a sentar a ver la vida pasar. Eso sí, a la sombra.  

Azul







A los vecinos les sienta de muerte el azul.

Desierto





Donde más te lo esperas, no te encuentras a nadie.

Manuela



De entre todas las ciudades del mundo, mi madre siempre quiso visitar Santiago. Nopudoser y Cosasquepasan se lo impidieron.
El sábado pasado, mi padre y yo fingimos ser peregrinos, pero no abrazamos al Santo, sino a ella.