Je, je, je...

Lo que no sabe Ro es que, además de casa, va a estrenar bolso con olorcito a hierbabuena... 

21 comentarios:

Z0MBI dijo...

¡Es precioso!
:D

ariadna dijo...

Qué envidia.... :)

carmela* dijo...

Que guay es dar sorpresas!!!! Por cierto, vaya hierbabuena con más buena pinta!!!!

Ssopita dijo...

Me encanta ^-^

Nata dijo...

Zombi: ya te caerá una camiseta, Valdés. Claro está, si te portas bien y me terminas los librillos a tiempo... :P

Ari: estoy muy pintarina últimamente, así que a ver qué se puede hacer... :)

Carmela: ¡y además huele que alimenta! :)

Sara: gracias, bonita. :)

Mecacholo dijo...

Tía: desde hace un tiempo, este blog destila un buen rollito increíble. Da gusto verte. Alegras el día :)

Nata dijo...

Es más sencillo esconder la tristeza que la felicidad, Mecacholo. :)

Mecacholo dijo...

¿Puedo añadir tu frase a mi libro de citas? :)

mireia dijo...

a mi me crece salvaje la menta en el corral...claro,que este año también la marihuana...nos hemos quedado muertos.
Lo atribuimos a el petirrojo que tuvimos en casa este invierno,descarado y zalamero,que como vino se fué (en plan Kpax)dejandome con media bolsa de pienso cerrada con una pinza de tender la ropa.
De ahí el posible origen de la planta,de los cañamones que venian en el mezclaillo pajaril.

Mecacholo dijo...

Mireia: ¿narcotizas a los petirrojos? Como se enteren Ecologistas en Acción... se pasan por tu casa a pedirte 'la merca'... :D

mireia dijo...

Pues igual por eso estaba tan engachado el tio....porque no perdonaba ni una.
Un dia se metió dentro de la cocina para que le pusierala comida....
Creo que los gatos dela vecina acabaron con él.
Corfirmado:no hablamos de marihuana,sino de una simple planta de cañamo.
Supongo que nadie te puede regañar por tener una planta que no es sicotropica,aunque lo parezca.

Bernardo Gui dijo...

Me congratula tamaña felicidad, que no puede ser obra más que del Altísimo. Oveja descarriada, ¡has regresado al redil!

Anónimo dijo...

Estoy con el fraile. Es genial comprobar que vuelves a ser la de antes, con tus carcajadas y tus ganas de ponerlo todo patas arriba. No sé los demás, pero yo te echaba de menos.

Ana

Mecacholo dijo...

Idolatrado Bernardo: me postro ante su insigne figura. A usted también se le echaba de menos. Asumiendo mi condición de gusano ante su excelsa honorabilidad, me permito plantearle un interrogante que me surge, sin duda, por mi nula capacidad analítica de ser inferior: ¿No es la felicidad un espejismo del maligno que nos encamina a la perdición? ¿No se gana el Paraíso a través del sufrimiento? ¿Hay, acaso, felicidad en este Valle de Lágrimas? ¿Puede llamarse a estos engaños felicidad cuando la verdadera felicidad reside en la contemplación del Altísimo en la Otra Vida? Si esto es felicidad, ¿qué será tamaña dicha de disfrutar del inconmensurable placer del Paraíso?

Suyo.

Mecacholo.

Mecacholo dijo...

Perdona, Nata: estoy 'utilizando' tu blog... Si es que, si no espabilas, te proliferan los parásitos. :) Un besito.

Nata dijo...

Cómo está el patio últimamente... :)

Mecacholo dijo...

La primavera, sin duda.

Bernardo Gui dijo...

Mi querido Mecacholo. Sin duda es un tema espinoso éste, así como el del libre albedrío lo es. A buen seguro que la felicidad de Nata viene motivada por haberse reencontrado con las enseñanzas de Faces de Dios (recomiendo encarecidamente la lectura de 'De los nombres de Cristo', del sapientísimo Fray Luis de León). Evidentemente, aquí, in hac lacrimarum valle, hemos venido a sufrir. Cuanto más suframos en esta vida, más gozaremos en la otra, en compañía de Dios. Evidentemente, Nata sufre, y sufre mucho, de ahí su felicidad, porque sabe lo que le espera más adelante. Sufrid, hermanos, arrepentíos, que la apertura del primer sello está pronta...

Mecacholo dijo...

Amén, Ilmo. Bernardo. Las ideas se me aclaran con su discurso. Lo obscuro se torna claro. Lo enrevesado, prístino. Agradecido quedo.

Nata dijo...

Doctas y certeras palabras, Su Eminencia. Ya lo decía el sapiente de Tagaste: etsi homines falles deum tamen fallere non poteris. Nacemos y morimos bajo la atenta mirada del Padre Celestial, al que no podemos engañar con embelecos terrenales...

Z0MBI dijo...

Bua, si eso lo dijo San Agustín, que era un chaquetero y lo fue toda su vida, no tiene nada de valor, créeme.
:P