Momo

Cuando miro a este canijo, veo a mi pequeña Iso, la princesa mono. Me reconforta reencontrarme con los que ya no están, sentirles cerca en los gestos, miradas o palabras de otros, en los míos o en los objetos o rincones más peregrinos. Ejercicios de supervivencia, supongo. 

16 comentarios:

zombi dijo...

¡Es muy guapo el jodío!

Anónimo dijo...

Sí es majete, sí. Un poco patosillo (sus aptitudes físicas no suelen estar a la altura de sus intenciones), pero se le perdona. :)

mecacholo dijo...

Yo veo en él a Alana, una gata de igual pelaje que convivió con nosotros en casa de mis padres hasta hace unos años. Era algo arisca, pero se dejaba querer, la muy jodía.

Tengo ganas de conocer en persona a Momo, sí señor.

Nata dijo...

Zombi: además es buenísimo y muy cariñoso. Te encantaría, estoy convencida. :)

Manuel: los patosos tenemos mucho encanto, esta foto lo deja clarísimo. ¡Mino se va poner celoso!

Mecacholo: los gatos de Zombi sí que son los Ariscogatos. :)
Pues dile al de arriba que nos haga una cenita.

ariadna dijo...

a mí me reconforta pensar que lo que me rodea son guiños que me han mandado los que ya no están para que les recuerde (¡¡¡momo es precioso!!!)

Espita Gorgorita dijo...

que bonito es Momo, espero que te espante a los hobres de gris

Nata dijo...

Ari: es una sensación similar a la de encontrarse un rostro escondido. Los recuerdos están ahí, agazapados, y basta un segundo para que se manifiesten en forma de mesa, de plato de cerámica, de esquina callejera...


Espita: observar el comportamiento de los gatos es un ejercicio hipnótico; uno puede pasarse horas viendo cómo duermen, cómo juegan con un cordón de zapatos... El tiempo se detiene...
¿Pasó ya el trauma del dentista? :)

mecacholo dijo...

Habrá que presionar al anfitrión...

Nata dijo...

Pobre, pobre... :)

claudia paredes dijo...

Ejercicios de memoria para hacer magia. ;)

Nata dijo...

Si lo dice la Maga... :)

beruta dijo...

Bonito post...

Nata dijo...

¡Gracias por la visita!

BOMBIS Y BOROMBIS dijo...

A veces, en los ojos de algunos, encontramos las miradas de otros y conseguimos sentir lo mismo que cuando les teníamos enfrente, sonriéndonos. Mágicos instantes que dan alegría y tristeza en uno. Luego el sentimiento pasa y la normalidad curativa se instaura de nuevo.
Besos

Nata dijo...

Besos también para vosotras. :)

Marina dijo...

Me siento identificada. En las patitas de los gatos de casa, escucho a Rafa.
Un beso grande Nata!
Marina