Crionización en pantuflas
Hace unos meses cambié mi maceta por una bañera, pero, como soy un saco de huesos, hacía demasiado ruido al desplazarme del grifo al desagüe y los vecinos se quejaron. Ahora vivo en un congelador y tengo el pelo escarchado. Al principio me sentía sola y aterida, pero creo que me voy acostumbrando. Aún así, de vez en cuando me ronda la idea de dejarlo todo y dedicar mi vida a la noble tarea de abrazar radiadores, pero, por alguna extraña razón, siento que mi lugar está aquí, junto a la cubitera.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)