Vestigios

Cansados de imprimir su cara en paredes y suelos para hacer la vida de los "vivos" más interesante, los pobladores del más allá se han decantado por las huellas digitales. Y no es únicamente porque les moleste que los pobladores del más acá hagan negocio con ellos, es que, además, lo de las caras fantasmales crea mucha confusión: "que si es clavadita a mi tía Eusebia", "que si se parece mucho más a la bisabuela Lupe"... En definitiva, un caos anímico insufrible. Ahora, que lo sepáis, los fantasmas tienen DNI.
Dedicado a mi madre, que estará tejiendo nubes y pensando con una media sonrisa: "vaya tesorito de niña chalada le he dejado al mundo".

A veces me siento Julie Andrews

Snowflakes that stay on my nose and eyelashes / Silver white winters that melt into springs / These are a few of my favorite things.

Color

Desde muy pequeña me encanta relacionar personas con colores, animales, olores, películas, cuentos... No lo puedo evitar. Me divierte casi tanto como imaginar detalles de la vida de los que se sientan frente a mí en el metro o el autobús. En un abrir y cerrar de ojos me transformo en autora de una novela efímera con personajes de carne y hueso. Una locura fascinante, os lo aseguro.
Hoy, tras hablar con Ari, me he dado cuenta de que sería muy interesante saber de qué color os veis y de qué color veis a los demás, y comparar. La pregunta no va a caer en el examen final, pero tiene su punto, ¿o no?
Un beso bien rojo para todos.

Sur

Olivos, ganchillo y flores, siempre flores. Allí dicen que estás tú, mirando a la sierra, rodeada de jazmines y azulejos. Haré que les creo y, con el rabillo del ojo, miraré en mi fondo, que es el único lugar en donde ahora yo te siento.

AtrOz

-Necesito un corazón nuevo. Rojo y fuerte, a ser posible.
-Muy bien, rellene los formularios 1540 y 1892. Cuando lo haya hecho, pase por la ventanilla 27 y espere sentada. ¡Siguiente!
-Ya, pero es que tengo prisa. ¿No habría un modo más sencillo?
-¡Siguiente! Rellene los formularios y pase por la ventanilla 27. ¡Siguiente!
-¿Me está escuchando?
-Siempre le queda la opción de ir a Oz.
-¿Cómo?
-¿Es necesario que le repita las cosas dos veces, señorita? Oz, he dicho Oz. O-Z
-Ya, ya le he entendido, pero...
-¡Siguiente! ¿No ve que tengo mucho trabajo? ¿Cree que es usted la única que necesita un corazón que funcione?
-No... pero...
-¡Siguieeeenteeee!
[Ya sabía yo que mi camino de baldosas amarillas no sería de color de rosa, pero... ¡Ya es mala leche! Y, para colmo de males, el tipo este plateado que se me ha acoplado no deja de darme la lata con que quiere parar a repostar aceite. Así no llegamos, no llegamos...].