Azul

Más allá de los árboles, donde sólo hay azul. Un beso enorme, preciosa Ari.

Pregón de pared

¿Quién será el desaprensivo que no cuelga el telefonillo como Dios y la ley mandan? ¡Así no vamos bien, hombre, que luego el portero se ve forzado a atentar contra la dignidad del lenguaje y pasa lo que pasa...!
Belén y Kike: os debo dos cenitas (la segunda por las fotos de mi Belenuca). Lo que no sé es cómo pagaros lo bien que me siento con vosotros y lo mucho que me hacéis reír con esos diálogos a lo Jardiel Poncela posmoderno que os gastáis. ¡Besos para Helen Barkin!

Alicismo sin domesticar

Hace algunos meses hice este dibujo porque creía que me lo pedía el cuerpo. Poco después, el cuerpo me lo pidió de verdad y lo transformé en camiseta. Sólo hay unas cuantas por el mundo, por mi mundo, que es pequeño y grande a la vez, según la hora del día.
Y es que las cosas se estiran y se encogen a su antojo, sin que uno pueda elegir el tamaño adecuado en cada momento. Ayer todo me quedaba grande y pequeño; hoy, todo pequeño y grande, y mañana, la Luna dirá, que con Dios no quiero cuentas desde que me robó mi caja.

Lunar

Hoy al cielo le ha salido un topo blanco. Y, claro, cómo no, mi móvil no ha dejado de sonar y sonar. Comprendo la inquietud de la raza humana, pero insisto: no tengo nada que ver con esto. Si fuese obra mía, habría pintado muchos más.

Sequoiadendron

-¿Te cuento un secreto?
-¿Qué tipo de secreto?
-Un secreto en espiral, uno de esos que perforan la corteza porque tienen la fuerza de mil cosas que se agitan. Esconder un huracán en la garganta es lo que tiene. Cuando uno se dispone a soltarlo, no brotan simples palabras. ¿Te lo cuento?
-¡Ah, es uno de esos... uno más de esos! ¿No crees que soy demasiado vieja ya para soportar las heridas de otros?
-¡Es que no sé qué hacer con él! Hace unos meses lo hubiese encerrado en mi preciosa caja china, pero... ha desaparecido, me la han robado.
-¿Y has puesto una denuncia?
-Sí, pero la policía dice que esas cosas pasan, que si era tan valiosa, tendría que haberla guardado bajo llave. ¡Pero era tan bonita para estar bajo llave...! ¡Cómo no presumir de un objeto así!
-¿Y cómo era?
-¿Cómo era qué?
-La caja, qué va a ser.
-Pues... redonda y cálida, diferente, fruncida, perfecta...
-Entonces, ¿por qué yo?
-Porque hueles a tierra y tus raíces se hunden en el tiempo, porque mi caja estaba hecha de una madera firme e intensa como la tuya, porqu...
-Está bien, cuéntame tu secreto, pero susúrralo despacito, como el que duerme a un niño...

Insurrección de algodón

No creo necesario recordar quién tiene las tijeras en esta casa....

Moltes gràcies!

Avui he tingut un dia terrible, però sentir-vos prop em dóna forces. Sou fantàstics, de debò. Un petó enorme. Us vull molt, però molt, molt, molt. Com ho he fet? Es noten els meus progressos en català? Perquè després diguin que a Madrid no som bilingües. ;)

Uzumaki

Toda la vida pensando que las espirales eran de mi propiedad y resulta que dicen por ahí que la que no pertenece a Arquímedes, es de un tal Fermat. Esto es el colmo. Qué alegría vivir en la ignorancia científica y poder ver lo que te rodea con los ojos de un idiota. ¿Que por qué funciona el microondas? ¿Vibración de las moléculas de agua? ¡No, hombre, no! Las cosas se calientan por arte de birlibirloque, porque hay un pequeño sol dentro de la mencionada maquinita, porque unos diminutos hombrecillos remueven el puré de calabacín a toda velocidad con sus cucharas invisibles para hacernos felices... Yo qué sé. A partir de hoy, me reafirmo en mi megalitismo. Presumiré orgullosa de mis propias teorías para explicar el mundo y ordenaré el caos pensando que los tratados científicos son, en realidad, un maravilloso cuento de hadas.

Y ahora, unos consejos publicitarios

Hace ya algunos años que no escribo la tradicional carta a los Reyes Magos. Cansada de pedir una casa con jardín y ver cómo los tres tipos que apestan a mirra se revuelcan de la risa en mi cara, este año me he hecho republicana y le he escrito a mi amiga Fátima, que, aunque dudo mucho que me pueda proporcionar la tan ansiada chocita rústica, al menos no se cachondea y me trae broches mumin. Quizás es un poco tarde para que apostatéis esta Navidad, pero yo que vosotros tomaría nota para el año que viene. Mil gracias por todo, Galaguilla. Un beso gordo para ti y otro bien cebadito para todos los habitantes de Olavideland, sobre todo para el pollito de pijama raquítico. ¡Vaya tía postiza que se ha echado el enano!
En fin, ¡feliz república mágica a todos!