Quizá si saco los pies del tiesto, pueda echar a correr.
Escaparate
Cansado ya de ver pasar la vida tras un grueso cristal, un buen día decidió escapar. El propietario de la tienda de títeres no tuvo tiempo de echar en falta al muñeco de verde pestañeo.
Una hora le resulto más que suficiente para comprobar que los transeúntes carecían de interés sin los reflejos de su frontera transparente.
Grietas
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